Artículos Históricos

Una mirada histórica al T-54

El T-54 es una leyenda

Se utilizó más que cualquier otro tanque de la Guerra Fría o MBT (Main Battle Tank) moderno hasta la fecha. Fue suministrado o producido por los países firmantes del Pacto de Varsovia, formando el grueso de sus fuerzas durante los años sesenta y setenta. Luego, sirvió con los aliados en el Medio Oriente (Egipto, Siria, Jordania) y en numerosas naciones de los países no alineados y del tercer mundo.

No cabe la menor duda de que ha sido el tanque más fabricado y más vendido en la historia mundial, pero lamentablemente resulta muy difícil valorar la cantidad de unidades exportadas, especialmente porque estos carros de combate los vendía no solo la URSS sino también Polonia y Checoslovaquia.

Réplicas de estos carros de combate, aunque de muy baja calidad (los “Tipo 59” y “Tipo 69”), se fabricaban y exportaban en China. Se distribuyó en gran parte entre las naciones asiáticas, notablemente Vietnam del Norte, Laos, Camboya y Corea del Norte. Varios factores contribuyeron a este éxito, que tiene algunas similitudes obvias con el infame Kalashnikov.

En primer lugar, la producción en masa lo hizo no solo en gran medida disponible, sino también la propuesta más barata para un moderno MBT. La producción abarcó quince años, pero la modernización y las actualizaciones fueron constantes hasta los años noventa. Las piezas de recambio también se hicieron en gran medida disponibles por la misma razón. En segundo lugar, era un MBT todo terreno, alcanzando el mismo equilibrio en este respecto que el famoso T-34 (el tanque Tier V mediano, NO el estadounidense pesado). En tercer lugar, era fácil de operar, con una sencilla ergonomía interna. Cuarto, era muy robusto, confiable y fácilmente adaptable. Ahora hay quizás más de doscientas variantes locales, algunas de las cuales todavía están en uso hoy, no solo las conversiones, mejoras y spin-offs locales. El T-54 ya alcanzó cincuenta años de servicio y probablemente seguirá siendo utilizado en los años 2020.

World_of_Tanks_Tanks_498301_1920x1200.jpg

Concebido, nombrado y clasificado como un tanque medio durante mucho tiempo, el diseño original del T-54 integró completamente la experiencia de la última guerra mundial. Después de encontrarse con los tanques alemanes fuertemente blindados del final de la guerra, los diseñadores soviéticos llegaron a la conclusión de que el único camino a seguir era elevar el poder de fuego. En octubre de 1944, la oficina de diseño OKB-520, de la fábrica de tanques Stalint Ural N.183 (Uralvagonzavod) en Nizhny Tagil, desarrolló el cañón autopropulsado SU-100. Tenía una velocidad muy alta y su cañón, el D-10C, se desempeñó bien como cazador de tanques.

La experiencia se utilizó para colocar este cañon en el T-34/85, dando a luz al T-34/100. Pero las pruebas de campo expusieron un problema importante: la transmisión no pudo soportar el retroceso. Esto llevó al nacimiento del T-44/100, el antepasado del T-54. El primer prototipo de este último se ensambló en febrero de 1945 y aún se parecía en gran parte al T-44. La sección frontal del glacis se elevó a 120 mm (4,72 pulgadas; parte superior) y a 90 mm (3,54 pulgadas; parte inferior), y la torreta se colocó sobre un anillo de 1.800 mm (5,9 pies). El nuevo motor V-54 de 12 cilindros y 38,88 refrigerado por agua dio un mejor rendimiento, pero el peso total disminuyó la maniobrabilidad y la velocidad en comparación con el T-44.

El primer prototipo del T-54 modelo 1946 requirió modificaciones al cuerpo del T-44, comenzando con un glacis frontal reforzado mediante la eliminación de la ranura de observación para el conductor, sustituido por dos periscopios de escotilla MK-1K. La torre grande se desplazó aún más hacia el centro para mejorar la disposición interna, y su parte frontal alcanzó los 200 mm. El apuntamiento vertical del arma principal se modificó para una vista telescópica articulada TSH-20 con la travesía eléctrica, conducida por el comandante y el artillero. El ataque aéreo fue reconocido como una amenaza importante, disponiendo de una ametralladora pesada DShK antiaérea, aunque una más ligera podría ser instalada en una estantería blindada con control remoto. El motor T-44 y el esquema de transmisión se mantuvieron sin cambios, pero el motor fue actualizado al diésel V-54. El nuevo tanque medio fue más pesado que el T-44, pero el tren de ruedas y el sistema de rieles fueron completamente revisados, con nuevo acoplamiento de pasador y mejores tacos, rodillos de guiado fortalecidos para parear las fluctuaciones angulares y nueva suspensión hidráulica del brazo de torsión. Los T-54 estaban entre los mejores tanques medianos en todo el mundo en 1947, solo superado en 1958 cuando el Centurion británico armado con un cañón de 105 mm fue puesto en servicio.

El departamento de Morózov estaba terminando el desarrollo de un carro de combate de nueva generación. El prototipo del tanque, sometido a pruebas en el polígono de Kúbinka (cerca de Moscú), causó la misma impresión por su aspecto absolutamente nuevo que en su entonces había causado su “abuelo”, el T-34, desarrollado por el mismo departamento, trasladado durante la Segunda Guerra Mundial de la ciudad ucraniana de Járkov a los Urales. Con solo cuatro toneladas más de peso que el famoso T-34-85, en el nuevo carro se instaló una coraza frontal del casco de 120 mm, otra coraza de 200 mm en la parte frontal de la torreta y el cañón estriado D-10T, una estupenda y temible pieza en su época. En su momento, el cañón de 100 mm era el más potente del mundo, muy superior a sus contemporáneos estadounidenses desde mediados de los cuarenta hasta mediados de los cincuenta. Fue durante ese periodo el único cañón con dicho calibre y largo total montado sobre un tanque producido a gran escala, a diferencia de los cañones estadounidenses M32 de 76 mm, M3A1 y M36 de 90 mm, que poseían los M41, M46 y M47 respectivamente. Pero los principales epítetos a favor de la nueva máquina los recibieron la forma semiesférica de su torreta, las placas inclinadas y su “belleza”.

El nuevo carro de combate adquirió definitivamente su famosa fiabilidad técnica y aspecto exterior absolutamente semiesférico en el año 1951 con su tercera modificación. Esta versión ya se hizo moderna en el pleno sentido de la palabra, al incorporar una nueva torreta totalmente esférica, miras de alta calidad y equipo de colocación de humos con un sistema de control remoto. Sin duda llegó a ser el mejor tanque medio de su época. Así, por ejemplo, el conocido experto y exgeneral alemán durante la Segunda Guerra Mundial, Senger Und Etterlin, destacaba la movilidad del T-54, su muy bien pensada composición y su potente armamento, en aquella época muy superior a las piezas de tanques análogos de otros países.

A finales de la Guerra de Corea (1950-1953), en la URSS ya estaba plenamente en marcha la fabricación de esta última versión del T-54-3. Para aquel entonces, el departamento de diseño de Nizhni Tagil estaba encabezada por Leonid Kártsev. La modernización ulterior del tanque fue impulsada por situaciones externas.

Como primer factor podríamos destacar la aparición de armas nucleares. El segundo factor estaba relacionado con un “descubrimiento” poco agradable para los fabricantes de armas rusos: el cañón de 83,8 mm del tanque británico Centurion MK-3 con los nuevos proyectiles perforantes superó al cañón del T-54 en sus resultados contra material blindado.

El desarrollo del nuevo cañón D-YuT, de un estabilizador en dos planos tipo “Ciclón” y de un sistema de protección contra ataques atómicos se llevó a cabo simultáneamente entre 1952 y 1956.

t-55-2.gif

Gracias a estos trabajos se pudo mejorar sustancialmente el poder perforador del cañón. La nueva versión del tanque quedó dotada de equipo infrarrojo de visión nocturna, tanto para el comandante del tanque como para el conductor; un avanzado equipo de comunicación, un eyector de gases del cañón, estabilizador del cañón y de la ametralladora coaxial en los planos fijos horizontal y vertical (en dirección y en altura), extintores automáticos y un filtro de aire.

Entre otros cambios importantes podemos destacar los de la planta motriz, donde se cambió el V-54 por el V-55 de cuatro tiempos; el aumento de los caballos de fuerza hasta 581; y la introducción del embrague asistido, lo que incrementó la relación potencia/peso a 14,6 HP/ton y la velocidad máxima a 55 km/h.

Asimismo, para mejorar la maniobrabilidad de tropas acorazadas, en el tanque se instaló un snorkel (previamente hermetizado completamente), que le permitía cruzar ríos y lagos de hasta 5,5 metros de profundidad a una velocidad de 2 km/h. Este equipo se instalaba en un lapso de entre quince y treinta minutos aproximadamente, pero podía ser desmontado inmediatamente tras salir del agua.

Los requerimientos técnicos para desarrollar un sistema protector contra ataques atómicos suponían lograr en décimas de segundo una sobrepresión interna (exceso de presión dentro del tanque para prevenir la muerte de tripulantes por onda de choque generada en una explosión nuclear). Poco más tarde, dentro del tanque se empezó a instalar un detector de rayos gama.

Como resultado de todas estas mejoras surge el T-55, llamado en la etapa de pruebas T-54M (modernizado), y así el ejército soviético consiguió el primer carro de combate apto para el uso en condiciones de guerra nuclear.

t-55a_nva_ddr_wall_1024x768_noc_ru.jpg

Soy Vergara21 nos vemos en la próxima!

Fuentes:

 

Anuncios

0 comments on “Una mirada histórica al T-54

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: