Artículos Históricos

Blindados en Acción Nº1

Como prometimos, Reporte de Batalla (RdB) está lleno de propuestas nuevas para la Comunidad de Latinoamérica. Esta vez les traigo una serie de artículos históricos que espero que disfruten leer tanto como yo disfruto al escribirlos. ¡Así que agarren el casco que nos vamos a meter de lleno en el Frente Oriental! ¡El año es 1943 y todo parece indicar que la suerte de la guerra dependerá de una sola batalla! ¡Tengan cuidado con las minas! ¡Vamos allá!

EL FERDINAND EN KURSK (1943)

EL FINAL DE UNA LEYENDA

Al comenzar la ofensiva de Kursk (Unión Soviética) en el verano de 1943, la Wehrmacht aún no se había recuperado de las pérdidas sufridas en los sangrientos combates que habían tenido lugar durante el invierno y la primavera precedentes.

Para este ataque, los alemanes lograron reunir 1.856 tanques medios y pesados (sobre todo Pz.Kpfw. III), 384 tanques anticuados (la mayor parte eran Pz.Kpfw. II), 533 cañones de asalto Sturmgeschütz y cazatanques Marder, así como 90 Ferdinand. Con motivo de esta nueva ofensiva, la Stavka soviética había acumulado 1.910.316 hombres, 28.304 cañones y morteros, 338 lanzacohetes Katiusha, 5.047 tanques y cazacarros y 3.120 aviones. Así pues, la concentración artillera conseguida era impresionante. Con la ayuda de más de 300.000 trabajadores civiles, el Ejército Rojo construyó hasta seis líneas defensivas sucesivas, en las que los defensores obtendrían una superioridad de uno a dos, pero los soviéticos conocían el potencial del ataque alemán y sabían que incluso estas líneas podrían ser superadas. Por ello debilitaron las primeras líneas, con el propósito de conseguir reunir fuerzas con las que formar una reserva y lanzar inmediatos contraataques. Para doblegar este poderoso despliegue, una de las ventajas con las que contaba la Wehrmacht era el nuevo cazatanques Panzerjäger Tiger (P) Ferdinand.

k8u5ygg

FOTO: el cazatanques Panzerjäger Tiger (P) Ferdinand empezó a ser producido en 1943 y tuvo su “bautismo de guerra” durante la ofensiva que las fuerzas alemanas realizaron ese mismo año en la región de Kursk (Unión Soviética).

Orígenes de un mito

Dos empresas, Porsche y Henschel, habían competido por el diseño del futuro tanque Pz.Kpfw. VI, más conocido como Tiger I, resultando vencedora la segunda de ellas. El diseño de Porsche, con sus motores gemelos y transmisión eléctrica, se consideró demasiado complejo, pero ya se habían construido unos 90 chasis que estaban disponibles para convertirse en un cazatanques. Para armarlo se eligió el cañón antitanque más potente disponible: el 8,8 cm PaK 43/2, de 71 calibres de longitud. El arma se montó en una gran casamata en la parte trasera del vehículo y fue denominado Panzerjäger Tiger (P), o Ferdinand en honor a su diseñador, Ferdinand Porsche; posteriormente, este cazatanques pasaría a ser conocido como Elefant.

El Ferdinand pesaba 65 toneladas y estaba propulsado por dos motores Maybach HL 120 TRM V12 de gasolina, de 530 CV cada uno, acoplados por una transmisión electrónica Porsche-Siemens-Schuckert. La dotación era de seis hombres, dos de ellos cargadores. El armamento original era el formidable cañón L/71 de 88 mm, para el que transportaba 50 proyectiles. La velocidad máxima en carretera era de unos 25 km/h y la autonomía de unos 150 kilómetros. El blindaje era excelente, con un espesor de 200 mm en el frente y de 80 mm en los flancos, hecho que lo hacía virtualmente invulnerable frente a todos los cañones aliados en servicio. A su vez, su magnífico cañón podía poner fuera de combate a cualquier tanque aliado desde 3.000 metros y era eficaz contra cañones antitanque hasta los 4.000 metros, distancia a la que tenía una alta probabilidad de hacer blanco. Realmente, ese era su principal papel: destruir a los cañones antitanque a larga distancia, para permitir que los tanques más ligeros, como el Pz.Kpfw. III y IV, penetrasen las defensas enemigas. Era un tanque de asalto diseñado para apoyar a los batallones acorazados en una ruptura.

z3ncffa

FOTO: el Ferdinand, un ingenio basado en el chasis del Pz.Kpfw. VI Tiger I, estaba armado con el potente cañón antitanque PaK 43/2 de 88 mm, instalado en una gran estructura rectangular.

El sistema defensivo soviético

En la zona de Kursk las fortificaciones eran muy elaboradas. Solo en el frente de Voronezh se construyeron más de 4.200 kilómetros de trincheras y 500 de obstáculos antitanque en dos meses.

Un cuerpo de ejército típico disponía de un sistema defensivo de unos 20 kilómetros de profundidad, con un frente de entre 14 y 30 kilómetros. En el sector del 6º Ejército Guardia, se plantaron 2.400 minas antitanque y 2.700 antipersonal por cada 1.500 metros de frente. De hecho, el peor enemigo de los tanques alemanes no serían ni la artillería ni los tanques, sino las minas. 28 posiciones antitanque, denominadas pakfront, defendían el sector, cada una con un mínimo de cuatro y un máximo de diez cañones de 45 mm y 76,2 mm, y unos 27 fusiles antitanque, además de piezas de mayor calibre, de hasta 152 mm, o incluso tanques T-34 enterrados. Estas posiciones entrecruzaban sus fuegos entre sí y servían de apoyo a las reservas.

Todo este formidable dispositivo estaba apoyado por una poderosísima artillería, integrada por dos tercios de morteros de 82, 120 y 160 mm, y también por lanzacohetes Katyusha. A ello había que añadir las unidades de tanques en reserva, compuestas por T-34 y tanques ligeros T-60 y T-70, así como las unidades de vanguardia, cuyas líneas tenían como objetivo identificar los ejes de avance alemanes y ralentizar su empuje.

En el norte, el 9º Ejército alemán avanzó hacia Ponyri y Olkovatka, con los Tiger I en cabeza. Los Ferdinand, por su parte, causaron grandes estragos entre los soviéticos. Penetraron la primera línea defensiva y alcanzaron la segunda, pero no lograron atravesarla. En los siguientes días siguió una guerra de desgaste que, en Ponyri, recordaba a las de la Primera Guerra Mundial. De hecho, era tal la carnicería producida por los tanques alemanes que Rokossovsky ordenó enterrar los suyos y prohibió cualquier contraataque. El 9 de julio, ante la creciente oposición y el constante flujo de refuerzos hacia los defensores, las operaciones ofensivas alemanes cesaron. El 11 de julio se lanzó un nuevo ataque contra Olkovatka pero, el día 12, los soviéticos desencadenaron la Operación Kutúzov, un contraataque desde el norte que obligó a los alemanes a suspender la ofensiva y pasar a la defensiva.

EL FERDINAND EN EL FRENTE NORTE; KURSK, JULIO DE 1943

wcxve27

FOTO: uno de los Ferdinand que combatieron en Kursk, donde, a pesar de lo que se ha dicho posteriormente, estos cazatanques tuvieron una destacada intervención.

El ataque alemán se desarrolló siguiendo un esquema muy simple. Un batallón de tanques típico, con unas 50 unidades, se desplegaba en un frente de unos 1.200 metros, con dos compañías en cabeza, una compañía en segunda línea y otra en tercera línea. Cada una de las compañías de cabeza desplegaba dos secciones de cinco tanques en unos 500 metros, esto es, un tanque cada 50 metros. Cada compañía se escalonaba a lo largo de una profundidad de unos 500 metros, con lo que un batallón ocupaba un frente de unos 1.500 metros.

La misión de la primera línea era atacar las defensas enemigas, especialmente su artillería, papel para el que el Tiger I y, sobre todo, el Ferdinand estaban especialmente dotados. Su cañón de 88 mm podía poner fuera de combate a las piezas rusas desde más de 2.000 metros, muy lejos del alcance eficaz de los cañones soviéticos, y lo mismo cabía decir de los tanques. Contrariamente a lo creído, los Tiger I resultaron muy eficaces como tanque de ruptura y tuvieron muy escasas bajas totales. La mayor parte de los tanques puestos fuera de combate fueron víctimas de las minas y muchos de ellos se repararon en horas o pocos días.

De la misma manera, y contra todas las falsedades publicadas, los poderosos Ferdinand tuvieron un notable comportamiento en Kursk, a pesar de sus defectos, fruto de su apresurado desarrollo. Las dos unidades que estaban equipadas con ellos destruyeron más de 500 vehículos blindados y cañones antitanque soviéticos, y en el conjunto de las operaciones alrededor del saliente de Kursk se perdieron poco más de una docena de cazatanques, la mayoría de ellos tras ser inmovilizados por minas.

El fuego antitanque soviético resultó totalmente ineficaz frente a los Ferdinand. Igualmente, la infantería soviética sufrió enormes bajas tratando de detenerlos. Ha sido muy criticado el hecho de que carecieran de ametralladora -que sería instalada posteriormente-, pero, curiosamente, no se menciona el hecho de que todos los cazatanques soviéticos (SU-85, SU-100, SU-122, ISU-152, etc.) carecían de ella.

Las bajas entre los poderosos blindados alemanes se producían cuando resultaban inmovilizados y debían ser abandonados. En muchas ocasiones, tenían que ser destruidos por sus propias dotaciones.

Durante los dos primeros días de la ofensiva, los Ferdinand avanzaron en vanguardia del eje de ataque en el norte, destruyendo los cañones antitanque soviéticos uno tras otro, con frecuencia a distancias superiores a los 2.000 metros.

Cuando los tanques soviéticos se atrevieron a contraatacar, sus bajas fueron enormes, ya que debían acercarse a menos de 100 metros del flanco de un Ferdinand para tener alguna opción, mientras que el cazatanques alemán podía destruirlo desde 3.500 metros. Es cierto que, a esa distancia, las probabilidades de impacto en movimiento no superaban el 10%, pero a 1.500 metros la probabilidad superaba el 70%. El problema era que la Wehrmacht carecía de la potencia global necesaria para la ofensiva.

Los Ferdinand sufrirían más bajas durante la siguiente ofensiva soviética en el saliente de Orel, donde no podrían ser recuperados los vehículos que quedaban inmovilizados, al hacerse los soviéticos dueños del terreno.

Fuente: revista Blindados de Combate

En el juego

maxresdefault

Dentro del World of Tanks, el Ferdinand es sin lugar a dudas uno de los Cazatanques Tier VIII más temidos. Su DPM de 2.360 no será uno de los más altos (se encuentra 6to en DPM comparado con otros cazatanques no premium del mismo tier), pero sabe compensarlo con un blindaje frontal más que decente, una muy buena puntería y un proyectil estándar que puede penetrar a casi todos los tanques de su mismo tier sin ningún tipo de problemas.

Sus carencias, sin embargo, son varias: su blindaje lateral y trasero no puede hacerle frente a ningún cañón de tier VIII y en general es muy plano, es un poco lento y depende mucho de que su equipo no lo deje asilado. Caso contrario, ¡puede ser fácilmente flanqueado! ¡Recuerden que esto no es Kursk!

¡Espero que lo hayan disfrutado! ¡No se olviden de darle like a nuestra flamante página de Facebook y de seguirnos en Twitter! ¡Hasta la próxima!

Anuncios

3 comments on “Blindados en Acción Nº1

  1. lisandro83

    El ferdi en el wot no sera el mejor pero sacar casi de 500 en tier 8 puede mantener una linea solo y con tranquilidad ya que son pocos los que se arriesgan a comerse un alfa alto a cambio de un tiro que no siempre le entra de frente

    Me gusta

  2. El Zopilote

    No sé como pasó, pero hace meses destruí un Ferdinand con mi KV-2. Le había tirado de frente. No sé cómo pasó realmente.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: